Fichas de plataformas de staking y de trading

Este sitio funciona como un registro, no como una revista. Cada plataforma que analizamos recibe una ficha con los mismos campos, y cada campo termina de una de dos maneras: con un dato que hemos podido sostener en una fuente pública, o con la anotación de que ese dato no consta. La segunda situación es mucho más frecuente que la primera, y ocultarlo sería el peor servicio que podríamos prestar a quien llega buscando una respuesta rápida.

No damos recomendaciones de inversión, no publicamos señales de compra y no decimos a nadie dónde poner su dinero. Lo que hacemos cabe en una frase: ordenar lo comprobable y separarlo de lo que solo es publicidad.

Fichas publicadas

Qué contiene una ficha

Todas siguen la misma estructura, de modo que dos fichas se pueden comparar campo a campo sin leerlas enteras. Encontrarás la identificación de la marca y la promesa comercial con la que circula, lo que declara sobre sí misma, los campos que quedan sin rellenar, el resultado de la búsqueda en registros públicos, una explicación de cómo funcionan por dentro los servicios de esa categoría, el recorrido del dinero desde la entrada hasta la salida, las comprobaciones que cualquier lector puede repetir en diez minutos y el estado de la ficha en la fecha indicada.

El orden no cambia de una ficha a otra. Esa monotonía es deliberada: un registro sirve precisamente porque siempre mira los mismos sitios.

Qué significa que un dato no conste

Que un nombre comercial no aparezca en una base de entidades autorizadas no prueba que haya fraude, igual que la ausencia de un aviso oficial no equivale a un visto bueno. Significa una cosa más modesta y más útil: nadie ha publicado nada sobre ese nombre, ni a favor ni en contra, y quien decida registrarse lo hará sin la red de seguridad que da una entidad supervisada.

Por eso el estado por defecto de nuestras fichas es «sin determinar». Subirlo a un nivel de alerta exige una anotación pública concreta que podamos citar, y cuando no la hay, lo escribimos así de claro.

Cómo leer las fechas

Cada ficha lleva una fecha de revisión. Es la fecha en la que miramos los registros, no la fecha en la que escribimos el texto. El sector se mueve deprisa: dominios que cambian de manos, marcas que desaparecen y reaparecen con otro nombre, páginas de captación que se reescriben en una semana. Una comprobación de hace tres meses puede haber caducado, y preferimos que el lector lo sepa a que confíe en un texto sin fecha.

Si encuentras un dato que ya no se corresponde con la realidad, escríbenos: las correcciones se aplican sobre la ficha y se anotan en su fecha de revisión.